Centro de datos del Barcelona-Real Madrid
Una maravillosa puesta en escena en los prolegómenos de la final, con cientos de drones en el cielo de Yeda, prometía un gran espectáculo en cuanto el balón echara a rodar. Pero lejos de los últimos Clásicos, vertiginosos y verticales, lo que se vio en los primeros minutos fue una partida de ajedrez sobre el tapete verde. Ya había jugado al despiste el Madrid anunciando como titular a Güler cuando el que jugaba era Gonzalo. Y lo hizo, ya con el balón en juego, con Tchouaméni de central, Valverde en la medular y Rodrygo por la izquierda. Lo que no sorprendió en absoluto fue que la posesión se la quedó el Barça.

Pero era un Barça distinto, más preocupado por no perder el balón, con mucha prudencia en sus pases y sin encontrar un hueco en una defensa rival que variaba a tres centrales en función de la posición de Raphinha. En esas, esperando a la contra, Vinícius encontró el espacio por primera vez para dejar atrás a Koundé y Cubarsí, pero regaló la bola a Joan García. La réplica la puso Eric con un remate en el segundo palo que se estrelló en la nuca de Carreras.
Eran los fuegos artificiales que precedieron a la fiesta del gol. Fiestón. Porque tras un rifirrafe entre Bellingham y Raphinha, el choque se fue abriendo. El brasileño del Barça lo intentó de lejos, pero se encontró a Courtois. Luego fue Gonzalo el que se presentó en el área culé, pero como Vini antes, dio un pase a Joan García en vez de disparar. En ese tuya-mía, le tocó a Lamine dejar solo a Raphinha, que también erró su primer tiro... pero no su segundo un minuto después. Tras una pérdida de Rodrygo, el capitán blaugrana condujo el balón, se lo escondió a Tchouaméni y disparó raso y cruzado para marcar el 0-1.
Bendita clásica locura
Xabi Alonso pidió calma a los suyos, pero era imposible con un Barça desatado. Courtois tuvo que multiplicarse para detener a Fermín y a Lamine Yamal. Y cuando peor pintaban las cosas, Vini se vistió de Balón de Oro, condujo desde el centro del campo, rompió a Koundé y a Pedri, y a Cubarsí y fusiló a Joan García. Un golazo maradoniano, messiánico o ya 'vinista'. Qué golazo, por Dios.
Era el minuto 45+2, pero aún quedaba mucho que hacer antes del descanso. El árbitro había dado tres minutos de añadido, pero aguantó a que Lewandowski, a pase mágico de Pedri, superara en la salida a Courtois en el 45+4.
Los del Madrid se quejaron de ese minuto de más. Pero el juego siguió y en un saque de esquina remató Huijsen al travesaño y el hambriento Gonzalo se jugó el tipo en el rechace para meter la pierna y colar la pelota en la red. El 2-2 llegó en el 45+6. Y fueron entonces los catalanes los que se quejaron al colegiado.
Alto voltaje, máxima tensión... y Raphinha
El paso por vestuario calmó los ánimos, pero duró 10 minutos. Después de dos paradas de Joan García ante Vini y de un golpe franco de Raphinha, se encendieron los ánimos con una dura entrada de Asencio a Pedri. Hasta Xabi Alonso y Flick discutieron verbalmente. Tras esa tormenta llegaron minutos de pausa, apenas inquietado por una nueva intervención de Joan García a tiro de Rodrygo. Luego llegaría la lesión de Valverde, el remate de Lamine Yamal sacado cual portero de balonmano por Courtois... y un nuevo gol de Raphinha. Disparó con la derecha, desequilibrado, pero se desvió en Asencio y despistó a Courtois para hacer el 3-2.
Aún quedaba un cuarto de hora por delante. Y entró Mbappé. Pero el francés apenas pudo intervenir con un Madrid demasiado hundido en su campo e incapaz de recuperar balones en zona peligrosa. Eso sí, en lo que poco que apareció forzó una roja a Frenkie de Jong ya en el tiempo añadido. Un poquito de emoción. Y en esos instantes finales... Carreras, a tres metros de la portería, sin oposición, le regaló el balón a Joan García. E hizo lo mismo Asencio unos segundos después, de cabeza. Qué groseros errores. Imperdonables. El Barcelona ganó, se llevó el título y es de nuevo Supercampeón de España.

Jugador Flashscore del partido: Raphinha (FC Barcelona).
