El 22 de febrero de 2026 quedará para siempre en la historia de México como el día en que el Ejército mexicano mató a Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho, el narcotraficante más letal, próspero y sanguinario en su historia.
Como tantas otras veces, el episodio provocó una serie de revueltas, bloqueos y violencia en casi un tercio del país, protagonizado por cúpulas pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), enfurecidos por la partida de su máximo estandarte.
Las imágenes de vehículos incendiados, bloqueos en carreteras y autopistas y violencia por doquier, revivieron la memoria de los mexicanos, acostumbrados a adaptarse ante la adversidad, sobre el fantasma lo presente que siempre está el problema del narcotráfico en le país.
¿En pie el Mundial de fútbol?
Ante este marco triste, las dudas sobre si México estaba listo y preparado para organizar una Copa del Mundo casi al instante. Si bien una parte surgió desde la avariciosa política, también hubo otra que nació desde la duda genuina y del miedo. A cuatro meses de la justa, la realidad era difícil de digerir.
Con los interrogantes al acecho y sin dejar de crecer, las autoridades mexicanas salieron a la palestra para defender la organización de la justa. Pero, sin duda, en medio críticas y lamentos, el respaldo más importante vino desde el presidente de la FIFA, Gianni Infantino: "Estamos analizando y monitoreando la situación en México en estos momentos. Quiero decir desde el principio que tenemos confianza total en México en su presidenta, Claudia Sheinbaum, y en las autoridades. Estamos convencidos que todo va a pasar de la mejor manera posible”, aseguró Infantino.
El máximo jerarca del fútbol mundial volvió a hacer gala de su capacidad para defender los intereses de la organización en elámbito político. Lo ha hecho, sin disimulo, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ya dejó muy claro que lo hará, las veces que hagan falta, para salvaguardar los planes respecto al Mundial del próximo verano
