El piloto murciano, que lideraba la prueba en la vuelta 14, sufrió, según su equipo, un problema electrónico y Márquez, que iba pegado a él, no pudo evitar el accidente ante esa repentina y drástica bajada de velocidad de Acosta. Lo peor estaba aún por llegar porque el ilerdense perdió el control de su montura y se fue hacia la zona de la grava, saltando por los aires.
El impacto fue tan brutal que se temió lo peor, pero los médicos y la organización, nada más poder atender al menor de los Márquez, difundió el mensaje de que estaba consciente. De inmediato también se le atendió en el centro médico del circuito, y luego fue trasladado para un examen más profundo y riguroso al hospital de San Cugat.
El accidente, sin embargo, también tuvo consecuencias en Raúl Fernández, que marchaba tercero, y que no pudo evitar tampoco acabar por los suelos tras ser golpeado por alguna de las piezas de la moto de Álex. Acabó muy dolorido y entró en su box quejándose del hombro y brazo derecho.
Bastianini fue otro de los perjudicados. El italiano no pudo volver a salir a la pista cuando la carrera se reanudó tras la bandera roja.
