Tras un proceso mundialista caótico y lleno de altibajos, Javier Aguirre resaltó su trabajo y el de su cuerpo técnico, quienes se han visto sumergidos en lapsos de indiferencia, molestia y esporádicos momentos de júbilo, ante la imposibilidad de encontrar un equipo convincente que alimentara la fe del aficionado mexicano.
El técnico nacional, que solicitó exigencias polémicas como el de concentrar durante semanas a futbolistas de equipos que debían jugar la fase final de la Liga MX, dijo estar tranquilo con el trabajo realizado durante estos años en los que arribó, por tercera vez en su carrera, como un bombero para salvaguardar los destinos del ‘Tri’.
Avecina polémica
Aguirre afirmó que, en su tercer ciclo mundialista afluente de México, sabe cómo funciona la crítica del aficionado y la prensa en el país, por lo que entiende la ola de críticas que habrá una vez que anuncie a los convocados.
“El proceso selectivo ha hecho que algunos se queden en el camino, es normal. Dimos una primera lista de 55, que de ahí tiraremos para el Mundial, pero la lista de 25, 26 la tengo segura", aseguró durante una entrevista.
Optimista y confiado en la gente
Con el tono cercano y habitual que suele utilizar con micrófono en mano, el entrenador mexicano dijo sentirse seguro de que su equipo hará sentir orgulloso a una afición con la que no termina de acercarse.
“Cuando vi el rol del Mundial, el calendario, los partidos en casa, dije ‘está de pechito’ para no dejarla ir. Eso le digo a mis jugadores, jugar en casa no tiene precio. Inglaterra fue campeón en su casa y nunca más, desapareció. Tengo mucha fe en que la afición nos anime, nos ayude, que todo el país esté detrás”, dijo Aguirre.
El ‘Vasco’ aprovechó para pedirle a la gente su apoyo incondicional durante la justa al asegurar que el Estadio Azteca, y todos los demás recintos en los que el ‘Tri’ aparezca, deben pesar.
México debuta en la Copa del Mundo ante Sudáfrica en la cancha del Estadio Azteca.
