Desde la concentración de su selección en el Mundial, donde acaba de destacar con un hat-trick en la contundente victoria por 6-0 ante Catar, Jonathan David lanza un mensaje muy claro sobre su futuro y garantiza que seguirá vistiendo la camiseta bianconera: "Sí, sí, tengo un contrato de cinco años, así que por mi parte sigo aquí". Las palabras del canadiense nacido en el año 2000 llegan al final de su primera temporada a la sombra de la Mole, claramente por debajo de las expectativas.
Llegado a coste cero procedente del Lille el pasado verano, el delantero ha terminado la temporada con unos números discretos: ocho goles en 45 partidos en total. Sin embargo, las expectativas iniciales eran muy distintas, ya que se ganó un puesto en el once titular tanto bajo las órdenes de Igor Tudor como tras la llegada de Luciano Spalletti. Con el paso de los meses, sin embargo, David ha perdido protagonismo en un final de temporada complicado para todo el equipo, que cayó hasta la sexta posición y quedó fuera de la zona de Champions League.
El dilema del mercado y la posibilidad de una plusvalía
A pesar de las declaraciones de lealtad del jugador, la Juventus sigue valorando sus opciones. Sus cifras globales de carrera siguen siendo de primer nivel (154 goles en clubes y 42 con la selección de Canadá), y aunque jugadores como Milik, Openda y Zhegrova han rendido por debajo de él, la situación de David sigue siendo incierta.
La razón es puramente económica: al haber llegado a coste cero, una posible venta supondría una plusvalía neta y un alivio para las cuentas del club. El escaparate del Mundial puede facilitar la operación perfecta: Giovanni Carnevali valora el pase del canadiense en no menos de 30 millones de euros. Las intenciones del jugador son claras, pero las decisiones de la directiva dependen inevitablemente del mercado.

