La derrota del pasado fin de semana ante Puebla y en casa fue la gota que derramó el vaso lleno de hartazgo del necaxismo. No solo por el resultado adverso —cuatro partidos perdidos en ocho disputados—, sino por la actitud de un plantel a todas luces deprimido y frustrado con que confirmó el fin de ciclo de Martín Varini al frente del equipo.
Con la doble necesidad de calmar el malestar de su gente y de encontrar un nuevo entrenador capaz de retomar el rumbo, la directiva de Necaxa se movió rápido y consiguió con el peruano Juan Reynoso calmar las dos premuras de tajo, gracias al prestigio del extrenador de Cruz Azul, quien también tiene un vínculo emocional con el cuadro rojiblanco.
La urgencia de retomar el paso
Necaxa inició el Clausura 2026 con la ilusión a tope, gracias a la llegada de Varini. El uruguayo mostró sus credenciales como entrenador capaz de construir equipos de autor tras un buen año en el FC Juárez. Por lo hecho en la frontera, la dirigencia de los Rayos no tardó en ofrecerle las riendas del equipo de la década de los 90 y su gente se mostró satisfecha con la decisión.
No obstante, tras un torneo irregular, la mano de Varini que se esperaba se notara en este campeonato simplemente no apareció. Ahogado en errores propios y en la indiferencia de sus futbolistas, Varini tuvo que irse tras 8 jornadas disputadas en las que perdió cuatro cotejos y solo pudo ganar dos.
Ese panorama, muy lejano de las expectativas y aspiraciones necaxistas, es el que tendrá que recomponer Reynoso y sin mucho tiempo disponible. La afición de los Rayos espera que su nuevo entrenador sea capaz de reconstruir la ilusión inicial de cara a una posible calificación a Liguilla que hoy se ve muy complicada.
Apuesta del gran prestigio
Juan Reynoso se fue de México en 2022, tras haberle dado a su querido Cruz Azul el noveno título en su historia, exorcizando cualquier fantasma y maldición que pudiera haber estado rondando al equipo de La Noria. Ese campeonato catapultó al peruano como una de las personas más importante en la historia del equipo cementero.
Tras su paso por el cuadro de La Noria, Reynoso supo ser entrenador del Melgar, equipo que comandó hasta marzo pasado. Ahora, luego de seis meses alejado del verde césped, la noticia de su regreso a México es un aliciente para la Liga MX y para el propio cuadro necaxista, debido a la jerarquía que el exdefensa central tiene bien ganada.
Sin miedo a cualquier resultado adverso, Reynoso expondrá su elevado prestigio en México con la ilusión de darle al último club de de su exitosa carrera varias alegrías que su gente tiene ahogadas, desde hace varias semanas, en gritos de gol que no han llegado y en victorias esquivas.
