México vs. República Checa: un recuerdo dulce que edificó la pasión mexicana

México vs. Chequia: un recuerdo dulce que edificó la pasión mexicana
México vs. Chequia: un recuerdo dulce que edificó la pasión mexicanaLISELOTTE SABROE / Ritzau Scanpix / Ritzau Scanpix via AFP

La selección de República Checa se clasificó a la Copa del Mundo de este verano y confirmó su presencia en el Grupo A junto a Corea del Sur, Sudáfrica y México. Un rival que quedó en la historia del fútbol nacional como el inicio de una pasión que ha perdurado hasta nuestros días.

En medio de la efervescencia de los futbolistas de República Checa por haber conseguido su pase a la Copa del Mundo, el mundo se conmovió al ver al gran Pavel Nedved, uno de los mejores jugadores en la historia del fútbol y ganador del Balón de Oro en 2003, al borde del llanto en la cancha de la Generali Arena de Praga. 

Mientras tanto, en México también hubo un recuerdo conmovedor al confirmarse su tercer rival  en el grupo A. El ‘Tri’ enfrentará a República Checa el 24 de junio en la cancha del Estadio Azteca, en una reedición de un cotejo que quedó en historia del fútbol mexicano como la línea de salida del desenfreno pasional en el país por el deporte más popular del mundo. 

El primer triunfo mundialista

México arribó a Chile 1962 para disputar su séptima Copa del Mundo, confirmando que sería una selección recurrente en la máxima justa futbolística del planeta. Sin embargo, el cuadro nacional pretendía, de una vez por todas, dejar de ser un simple partícipe de relleno y conseguir su primer triunfo en Mundiales. 

La expectativa inicial fue diluyéndose —como ocurriría muchas veces más en la historia— con dos derrotas ante Brasil y España que lo eliminaron de la justa. Sin la presión en sus espaldas por tratar de hacer algo memorable, el ‘Tri’ arribó liberado al tercer compromiso ante Checoslovaquia, que sería finalista de la justa. 

El cuadro Azteca vencería 3-1 a Checoslovaquia, tras remontar un gol tempranero de Václav Masek a los 15 segundos del partido. Los goles de Isidoro Díaz, Alfredo del Águila y Héctor Hernández confirmaron el primer triunfo mexicano en un Mundial y, al mismo tiempo, dieron el puntapié inicial de una pasión futbolera desmedida alrededor de la selección. 

Una cita que también puede ser histórica

El partido entre México y República Checa será el último compromiso del grupo para ambas selecciones. Y, dado el nivel de todos los involucrados, se espera que también pueda tener su dosis de dramatismo y que defina el destino del sector.

De serlo, el segundo encuentro entre ambas selecciones le rendirá un homenaje a ese primer partido de hace 64 años, cuando el mexicano se entregó de lleno a una pasión que habría definir parte de la idiosincrasia del país, desde las emociones que genera una simple pelota

Una cita que pinta para ser recordada por mucho tiempo en ambos países, con todo y sus ilusiones y, sobre todo, una pasión a prueba de todo.