No hubo sorpresas en una de las finales: Ale Galán y Fede Chingotto se enfrentaban a Arturo Coello y Agustín Tapia como si nada hubiera cambiado respecto a 2025. El duelo estuvo lejos de tener la emoción de algunos de los precedentes, ya que se resolvió en poco más de 60 minutos y por la vía rápida (6-4 y 6-2).
Chingotto y Galán no fueron capaces de romper el saque en ninguna ocasión (por un 12% de efectividad de sus oponentes en ese apartado) y estuvieron mucho tiempo a contracorriente. En la manga inaugural ofrecieron una mayor resistencia, pero los números dos del mundo acabaron claudicando en la segunda.
En el caso de las mujeres, donde parece haber una mayor incertidumbre e igualdad, había dos escenarios: el de la novedad, con el primer título de Ari Sánchez y Andrea Ustero como pareja, o el de la línea continuista, con Gemma Triay y Delfi Brea encarando su segunda temporada juntas tras un gran inicio de etapa en 2025.
Ari y Ustero dieron la sorpresa, y con remontada incluida, tras casi dos horas. Gemma y Delfi se apuntaron el set inicial por 6-3, pero sus rivales contestaron de la mejor forma posible (1-6) y pudieron certificar el triunfo gracias al definitivo 4-6. Aviso claro y rotundo de una dupla que estaba en un segundo plano en las quinielas y que, sin duda, va a por todas.
