Saltar al contenido principal

Patricio Salas y el fuego interno por jugar en Europa

 Patricio Salas y el fuego interno por jugar en Europa
Patricio Salas y el fuego interno por jugar en Europa ALFREDO ESTRELLA / AFP

Tras ganar popularidad con la afición del América durante el torneo pasado gracias a su pundonor, Patricio Salas sorprendió al fútbol mexicano tras ser presentado como refuerzo del Famalicao de Portugal. El oriundo de Yucatán espera que sea el inicio de una aventura que lleva planificando durante mucho tiempo.

Cuando todavía era un niño, Patricio Salas supo que quería hacer todo para saber si podía vivir de jugar a la pelota. Desde su natal Yucatán, inmerso en un ambiente familiar, entendió pronto que tenía que dejarlo todo para poder trasladar desde sus sueños a un plano más terrenal, la constante idea de ser futbolista profesional. 

Desde ese empuje, siempre de la mano de su talento, Salas fue superando pruebas tras prueba que el juego le iba poniendo en el camino. Una prueba ganada a pulso con el Chelsea de la Premier League a los 13 años fue el combustible perpetuo que necesitaba para entender que sí, que realmente podía ser profesional. Un recuerdo que ahora, con 22 años cumplidos, no puede evitar atesorar más que nunca tras haber llegado al fútbol portugués. 

Europa siempre en la mira

Después de aquella corta aventura en Londres, Salas se entregó de lleno a la idea de jugar en Europa. Ya no sólo bastaba con ser profesional, debutar en Primera y poder sentirse pleno. Para el yucateco estaba más que claro: su talento estaba probado y el cielo era el único limite en su camino.

Una postura clara que mostró de lleno desde su debut con América a mediados de 2022. Sin perder el eje y consciente del proceso que debía caminar, Salas supo ser importante en el torneo pasado, cuando una serie de lesiones le dio espacio en el primer equipo. Sus tres goles en 21 partidos fueron una mera estadística en comparación con la entrega y el amor propio con los que conquistó a la afición azulcrema. 

Y aunque la llegada de Guillermo Almada le quitó protagonismo, ‘Pato’ siguió firme en su temple y concentrado en su sueño. Por eso, cuando al club de Coapa llegó la oferta del Famalicao, el espigado delantero supo de inmediato que era una oportunidad que simplemente no podía dejar pasar. 

Jugar para el equipo

“Estoy muy ilusionado, con muchas ganas, mucha actitud de este nuevo reto. Sé que es una responsabilidad y eso me gusta a mí. Primero, lo que se puede esperar es que siempre que esté en una cancha me voy a dejar todo, tanto por el equipo, por mí, por mis compañeros que voy a tener al lado. Y en general no va a quedar nada de mí”, afirmó Salas a su llegada a Portugal mediante un préstamo que sorprendió a propios y extraños. 

Con la misión de emular a Raúl Jiménez, su mayor inspiración dentro de un terreno de juego, Salas recordó que estaba un suelo amistoso para el talento mexicano y avisó que, quien se tomara el tiempo de verlo jugar, se iba a topar con un futbolista ávido de ser completo y de seguir creciendo.

“Soy un jugador que primero siempre juega para el equipo antes que para mí mismo. Técnico, me gusta tener la pelota, jugar para el equipo, estar cerca de mis compañeros, estar en constante movimiento y tener protagonismo durante los partidos. Más allá de hacer goles y asistencias, yo siempre pienso que eso es consecuencia de lo bueno que haces durante el partido”, explicó el mexicano.