Los aficionados que llenaron el estadio Los Ángeles no presenciaron un gran espectáculo al inicio del partido. La primera parte fue prácticamente intrascendente y el comienzo de la segunda tampoco hacía pensar que el rumbo del encuentro pudiera cambiar. Todo apuntaba a un empate sin goles.
Pero en el minuto 71, el seleccionador suizo Murat Yakin reaccionó a la actuación de sus jugadores con un triple cambio que cambió por completo el desarrollo del partido. Saltaron al campo Rubén Vargas y Johanem Manzambi, y sólo tres minutos después de su ingreso se movió el marcador por primera vez, cuando el segundo de ellos superó a Vasilj con un disparo rápido. 10 minutos más tarde llegó otro gol, esta vez del sevillista Vargas. Ambos héroes suizos participaron también en el tercer tanto, ya que Manzambi marcó tras una asistencia de Vargas.
La expulsión de Tarik Muharemović en el minuto 80 supuso un gran problema para Bosnia. Ermin Mahmič logró maquillar el final con una volea espectacular en el tiempo añadido. Sin embargo, los helvéticos recuperaron la ventaja de tres goles tras un penalti cometido por Amar Memić, que Granit Xhaka transformó.
Es la segunda vez en la historia del Mundial que los suplentes marcan cuatro goles en un mismo partido. Hasta ahora, el único precedente era el Hungría-El Salvador del Mundial de España 1982, donde los no titulares anotaron cinco dianas, a pesar de que por entonces sólo se permitían dos cambios por equipo.
Cinco goles después del minuto 70
La lluvia de goles también supuso un nuevo récord histórico. Nunca antes en un Mundial se habían marcado cinco tantos después del minuto 70. Lo mismo ocurre con los cuatro goles suizos tras el minuto 74; ninguna otra selección ha logrado marcar tantos goles en la recta final de un partido.
A ambos equipos solo les queda un partido en la fase de grupos. Mientras que Bosnia se jugará el pase ante Catar, Suiza se enfrentará a la anfitriona Canadá, donde se decidirá el ganador del grupo.
