Centro de datos del Badosa-Lee
Han sido días intensos para la española nacida en Nueva York tras su sonada ruptura con Pol Toledo, el fin de una relación que fue muy comentada en redes sociales a raíz de las publicaciones de sus protagonistas. Dejada atrás esta etapa ya, la contrastada jugadora pone el foco en volver a ganar encuentros para acercarse a la zona noble de la clasificación WTA.
La ex número dos del mundo llegaba con dudas al choque, pues venía de sufrir tres derrotas en sus últimas cuatro apariciones: contra Nadia Podoroska en las semifinales de Sao Paulo, frente a Jelena Ostapenko en la segunda ronda de Pekín y en su estreno en Osaka después de ser superada por Antonia Ruzic. Entremedias, eso sí, pudo dejar atrás a Daria Kasatkina.
A priori, Badosa tenía un partido idílico para recuperar sensaciones porque se enfrentaba a una rival inferior y a la cual debía someter con su juego. Y a pesar de tener que salvar una bola de quiebre recién comenzado el duelo, se acabó llevando el primer punto en disputa con bastante comodidad gracias a un parcial de 6-1.

La segunda manga no podría haber arrancado mejor para Paula, quien rompió el saque de Lee, si bien luego se vio en problemas para mantener el suyo. Y la estadounidense, de hecho, pasó de la amenaza a la acción para colocar el 3-3 en el marcador, aunque la alegría le duró poco porque, no sin suspense, su rival dio otro paso adelante y selló el triunfo por 6-4.
La catalana ofreció su mejor y su peor cara al servir, ya que protagonizó siete aces y seis dobles faltas. Es más, acabó el partido con más errores no forzados que la norteamericana (14 frente a 12), un negativo registro que neutralizó al sumar más golpes ganadores (16 contra 13), estadística que confirma que llevó la voz cantante.
