Sin Mundial, pero con Sinner: el tenis discute el reinado del fútbol en Italia

Sinner, contra la depresión futbolística en Italia
Sinner, contra la depresión futbolística en ItaliaREUTERS/Violeta Santos Moura

Mientras Jannik Sinner, grandísimo favorito del Masters 1000 de Roma, colecciona títulos a toda velocidad, la selección italiana de fútbol seguirá desde casa su tercer Mundial consecutivo. El furor por el tenis está haciendo tambalear al Calcio de su trono como indiscutible deporte rey en Italia.

Este año, una vez más, el torneo de Roma ha ganado terreno al fútbol. Literalmente.

Apretado en su sede histórica y algo anticuada del Foro Itálico, el torneo romano sobre tierra batida se ha extendido de nuevo hacia el vecino Estadio Olímpico, donde la Roma y la Lazio disputan sus partidos en casa y donde la Nazionale recibe de vez en cuando a sus adversarios.

Este año se esperan unos 400.000 espectadores hasta el 17 de mayo en este escenario, un nuevo récord de afluencia (393.000 en 2025).

Desde hace dos años, la última gran cita antes de Roland Garros ocupa el Stadio dei Marmi, con sus 64 estatuas colosales de mármol blanco, a los pies del Estadio Olímpico, para construir allí una espectacular pista provisional con 7.000 asientos.

Y sus organizadores, que en 2028 dispondrán de una pista central cubierta y ampliada (12.500 plazas), sueñan con instalarse a largo plazo en el Olímpico y sus 70.000 localidades.

Para el presidente de la Federación Italiana de Tenis (FITP), Angelo Binaghi, ya no hay duda de que "el tenis está superando al fútbol".

Dominador de la Copa Davis

Esto ya es evidente en términos de resultados. Mientras que la selección italiana de fútbol, cuatro veces campeona del mundo y dos veces campeona de Europa, se perderá este verano su tercer Mundial consecutivo, el número uno del mundo, Jannik Sinner, ha ganado los cinco últimos Masters 1000 (París en 2025, Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid este año).

Mientras ningún club italiano ha pasado de cuartos de final en la Liga de Campeones, Italia se ha adjudicado las tres últimas ediciones de la Copa Davis (en 2025 sin Sinner) y en categoría femenina, en 2025, la BJK Cup, impulsada por Jasmine Paolini, número ocho del mundo y defensora del título en Roma.

Esta edad de oro del tenis italiano, en plena depresión del Calcio, también se refleja en las cifras de licencias federativas y en las audiencias de televisión.

La FITP, que también se beneficia del entusiasmo por el pádel, reivindica sus 1,25 millones de federados, 6,2 millones de practicantes y 19,1 millones de "seguidores", lo que la sitúa pisándole los talones al fútbol, con sus 1,5 millones de federados, 6,5 millones de practicantes y 23 millones de "seguidores".

En noviembre, la final de las ATP Finals en Turín entre Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, ausente este año en Roma por lesión, reunió ante el televisor a siete millones de espectadores en Italia, lo que supuso una cuota de pantalla del 36,6 %.

Ese mismo día, la Nazionale se enfrentó a Noruega en la fase de clasificación para el Mundial de 2026 y 'solo' atrajo a 7,8 millones de telespectadores, con una cuota de pantalla inferior (33,5 %).

"10 años de duro trabajo"

Desde el naufragio de la selección de fútbol a finales de marzo en la final de la repesca europea ante Bosnia y Herzegovina (1-1, 4-1 en los penaltis), se habla de establecer el tenis como modelo para relanzar el fútbol, lastrado según los observadores por una formación juvenil obsoleta y deficiente.

"Hace 20 años estábamos al nivel actual del fútbol en términos de resultados", subraya Michelangelo Dell’Edera, director del Instituto de Formación de Entrenadores de la FITP.

Aunque ha tenido la suerte de contar con un fenómeno generacional como Sinner, el tenis llevó a cabo su revolución cambiando su estilo de juego ("del tenis maratón al speed tennis"), descentralizando sus estructuras de alto rendimiento y ampliando su base gracias a sus 15.000 entrenadores (frente a 2.500 en el año 2000).

"El fútbol tiene que volver a nacer en los clubes, reorganizar por completo las escuelas de fútbol, la formación de los entrenadores, que debe ser más profunda y polifacética", enumera Dell’Edera, que exhorta a los tifosi a ser pacientes.

"Harán falta 10 años de duro trabajo para refundar el fútbol", avisa.

De aquí a entonces, es posible que el tenis haya superado al fútbol en popularidad, así como en número de federados.

Para lograrlo, el omnipresente Angelo Binaghi, presidente de la FITP desde 2001, tiene un proyecto faraónico y casi irrealizable: "Convertir Roma en el quinto torneo de Grand Slam".