Sin embargo, no será la primera vez que un trío femenino arbitre un partido completo. En el pasado Mundial en Catar, la FIFA confió el partido de la fase de grupos entre Alemania y Costa Rica a un equipo liderado por la francesa Stéphanie Frappart asistida en las bandas por juezas de Brasil y México. La árbitra principal recibió elogios por su actuación. No así los alemanes, que a pesar de ganar 4-2 no lograron clasificarse y se despidieron del torneo.
Frappart es la mujer con mayor reconocimiento en el arbitraje, aunque Penso también está entre la élite mundial. En 2023 arbitró la final del Mundial femenino y el año pasado dirigió dos partidos en el Mundial de Clubes en Estados Unidos. En el torneo actual, es una de las seis mujeres incluidas en la lista de árbitros, que cuenta con 170 nombres. Sin embargo, sólo hay dos principales: Penso y la mexicana Katia Itzel García.
Presencia creciente de mujeres
La FIFA busca integrar cada vez más a las árbitras en el fútbol masculino. "El hecho de que se hayan nominado seis mujeres para el torneo confirma la tendencia que iniciamos hace cuatro años en Catar," declaró antes del inicio del Mundial el jefe de árbitros de la FIFA, Pierluigi Collina, él mismo exárbitro de élite.
Penso, cuyo esposo también es árbitro de fútbol, se convirtió en la primera mujer profesional con silbato en la historia de la MLS estadounidense. Antes de eso, trabajó en el departamento de marketing online de Coca-Cola y Red Bull.
El jueves está mucho en juego para ambos equipos; República Checa y Sudáfrica siguen con cero puntos tras su debut. Si quieren pensar en la clasificación, están obligados a puntuar.
