Islam Makhachev continúa en lo más alto de UFC. El campeón superó a Ian Machado Garry por decisión unánime (49-46, 49-46 y 48-47) en el combate estelar de UFC 330, celebrado en Filadelfia, y completó con éxito la primera defensa del cinturón del peso wélter. Una victoria trabajada ante un rival que consiguió llevar al límite al daguestaní.
Makhachev volvió a apoyarse en su lucha y en el control para reducir las virtudes de Garry en el golpeo. Sin embargo, el irlandés ofreció mucha más resistencia de la esperada, defendió varios intentos de derribo y encontró momentos para hacer daño al campeón. Islam terminó incluso con el rostro marcado, una imagen poco habitual durante su extraordinaria racha en UFC.
El momento más peligroso para Garry llegó en el segundo asalto. Makhachev conectó una potente patada a la cabeza que mandó al aspirante a la lona y estuvo cerca de abrirle el camino hacia una finalización. El irlandés sobrevivió, se recuperó y mantuvo competitivo un combate en el que obligó al campeón a trabajar durante los cinco asaltos.
Garry incomodó al máximo a Makachev
La pelea también confirmó que Makhachev puede encontrar mayores dificultades ante los grandes especialistas del peso wélter. Garry aprovechó su tamaño y alcance, consiguió incomodarlo en diferentes fases y evitó que el dominio del campeón fuese tan contundente como en otras actuaciones. Aun así, la experiencia, el grappling y la capacidad de control de Islam terminaron inclinando las tarjetas a su favor.
El triunfo, además, dejó un registro histórico. Makhachev alcanzó 17 victorias consecutivas en UFC, superó las 16 de Anderson Silva y estableció una nueva marca en la compañía. El daguestaní mantiene así el cinturón del peso wélter y prolonga una racha que comenzó en 2016, aunque Garry consiguió algo que pocos habían logrado en los últimos años: mostrar que el campeón también puede sufrir.
