Ganador de 12 grandes premios de F1 en su carrera, Jones se consagró campeón mundial en 1980, uniéndose a Jack Brabham como los únicos del país de Oceanía que lograron dicha gesta.
"Estamos profundamente apenados de anunciar el fallecimiento de nuestro querido Alan, que murió el 5 de noviembre tras una corta enfermedad", expresó un comunicado difundido en nombre de su esposa, Amanda Butler-Davis, según ABC.
"Dedicó su vida al automovilismo, construyendo un legado que perdurará a través de las innumerables personas a las que tocó en el camino. A través de sus logros, su pasión y su inconfundible carácter, tanto dentro como fuera de la pista, dejó una huella perdurable en el deporte", agregó en el texto.
Alan Jones, nacido en Melbourne y cuyo padre Stan fue piloto de carreras y ganador del Gran Premio de Australia de 1959, se mudó a Gran Bretaña en 1970 para perseguir sus sueños en la F1.
"Será profundamente extrañado"
Corriendo para Williams, A. Jones, que tuvo su debut como piloto de Fórmula 1 en el GP de España allá por 1975, se convirtió en campeón del mundo una década después.
Tras retirarse del deporte en 1986 se dedicó a la radiodifusión.
En un homenaje, el Gran Premio de Australia afirmó que Alan Jones "ocupa un lugar especial en la historia" del deporte. "Su título mundial de 1980 inspiró a una generación de aficionados al automovilismo en Australia", señaló también.
"Su victoria en el GP de Australia ese mismo año sigue siendo la última vez que un piloto australiano ha ganado su gran premio en casa. Deja un legado extraordinario en el automovilismo australiano y será profundamente extrañado por la comunidad del motor en todo el mundo", concluyó.
