Centro de datos del Pelicans-Kings
La visita de los Kings a Nueva Orleans fue una bendición para los Pelicans, ansiosos por acabar con la racha de cuatro derrotas con la que arrancaron la campaña.
Los de Sacramento son ahora el único equipo de la Conferencia Oeste con un registro de 0-5, mientras que en el Este hay otra franquicia en blanco: los Brooklyn Nets (0-4), que están dirigidos por el español Jordi Fernández.
Los anfitriones no necesitaron de Dejounte Murray, su base titular y segundo máximo anotador, que fue baja por el nacimiento de su hijo.
El joven Jeremiah Fears, de 20 años recién cumplidos, tomó las riendas con una actuación de impacto en ambos lados de la cancha. El base de segundo año firmó 22 puntos, ocho rebotes, 13 asistencias, dos robos y cuatro tapones.
Zion Williamson, figura de los locales, logró también 22 de anotación con seis capturas.
Máxima responsabilidad para Acuff Jr.
"No hemos empezado muy bien, pero seguro que vamos a cambiar las cosas", confió Fears, que estaba teniendo problemas para mezclar bien en la pista con Murray.
El base sostuvo un entretenido duelo con una de las joyas de la nueva hornada de novatos, Darius Acuff Jr., que llegó a 34 unidades de cara al aro rival y 14 asistencias para los Kings.
Acuff Jr., a quien Sacramento le ha dado las llaves del equipo con solo 19 años, sobrepasó la treintena de puntos por segunda vez en sus cinco primeros encuentros en la NBA.
Ante la emergencia del novato, Domantas Sabonis apenas realizó siete lanzamientos de campo, terminando con nueve tantos, 15 rebotes y siete pases clave.
Entre las muchas deficiencias de Sacramento, una franquicia que no gana una eliminatoria de playoffs desde 2004, está la inoperancia de su banquillo, que este jueves apenas aportó ocho puntos.
