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Vuelve el escándalo de los juguetes sexuales a la WNBA: "Son hombres muy débiles"

Natasha Cloud, en acción ante Golden State Valkyries el viernes por la noche
Natasha Cloud, en acción ante Golden State Valkyries el viernes por la nocheMICHAEL REAVES / GETTY IMAGES VIA AFP

El acto de lanzar juguetes sexuales a las canchas de la WNBA por parte de los espectadores, que empañó la competición durante el 2025, ha vuelto a aparecer a pesar de la ofensiva de la propia liga.

Seis partidos de la WNBA la temporada pasada en Nueva York, Los Ángeles y Atlanta fueron interrumpidos el año pasado por espectadores que arrojaron juguetes sexuales a la pista durante el juego, en un acto que uno de los jóvenes responsables afirmó que "se suponía que era una broma".

Jugadoras, entrenadores y directivos condenaron enérgicamente estos incidentes imitadores a lo largo de la temporada, señalando su trasfondo sexista y misógino, además de ridiculizar una competición profesional en crecimiento que ya supera los 5.000 millones de dólares (4.278 millones de euros) en valor neto.

La WNBA intentó frenar estos actos prometiendo una sanción mínima de un año y posibles procesos judiciales por parte de las autoridades locales ante cualquier nuevo caso. Sin embargo, volvió a ocurrir este fin de semana cuando Chicago Sky se enfrentó a las Golden State Valkyries el viernes por la noche.

Esto sucedió apenas 24 horas después de otro incidente, cuando un partido entre Atlanta Dream y Los Ángeles Sparks también fue interrumpido en el tercer cuarto por un juguete sexual verde lanzado a la pista, mientras un hombre era visto huyendo del estadio para evitar a la seguridad.

Según fuentes cercanas al caso, el infreactor fue detenido por la seguridad del estadio y entregado a las autoridades.

"Odio injustificado"

Cloud condenó lo ocurrido el viernes por la noche tras la victoria por 73-70 de las Sky, criticando duramente al responsable y a quienes lo apoyan, calificándolos de "extremadamente débiles". 

“Ese odio es injustificado... y dice más sobre las luchas internas de esa persona que sobre el grupo en conjunto (de jugadoras de la WNBA)", añadió.

"Y los hombres que lo lanzan, demuestra que son débiles. Muy débiles. Y dice mucho sobre lo que piensan de las mujeres", indicó la propia Natasha en rueda de prensa.

Lo que comenzó como una broma para llamar la atención por parte de un grupo de operadores de criptomonedas se ha convertido en el símbolo de un debate tóxico sobre la elegibilidad de las atletas transgénero en la WNBA. El grupo se ha atribuido la responsabilidad de los incidentes de esta semana y ha prometido continuar con la tendencia hasta que se prohíba explícitamente a las jugadoras transgénero o "defina lo que es una mujer por sexo biológico" en el reglamento.

Nunca ha habido una atleta abiertamente transgénero en la WNBA y la liga no ha adoptado una postura formal sobre el tema, limitándose a declarar que "las jugadoras que son mujeres pueden jugar" en su Convenio Colectivo.