Camilo Vargas agiganta su idolatría y su deseo de ser titular en el Mundial

Camilo Vargas agiganta su idolatría y su deseo de ser titular en el Mundial
Camilo Vargas agiganta su idolatría y su deseo de ser titular en el Mundial Foto porAGUSTIN CUEVAS / Getty Images South America / Getty Images via AFP

Con un bicampeonato soñado y un liderazgo resiliente bajo el brazo, Camilo Vargas volvió a ser la figura del Atlas este sábado en el Estadio Azteca para clasificar a su equipo a la fase final del Clausura 2026 y, de paso, para volver a demostrar su deseo ferviente de ser titular con la Selección Colombia en la Copa del Mundo.

El orden táctico e innegociable del argentino Diego Cocca en su Atlas no tendría sentido sin la presencia inconmensurable de Camilo Vargas en arco. Una fórmula que el atlismo lleva tatuada en el alma con los dos incrustados en la más alta estima entre toda idolatría, gracias a un bicampeonato de ensueño. 

Desde su voz de mando al borde del área, territorio que domina como pocos en la Liga MX, Vargas sigue siendo el inicio de la idea de fútbol de Atlas, desde aquellos campeonatos consecutivos. Con un juego menos directo que antaño, la zurda del colombiano marca la pauta 

Pero, más allá de su buen juego de pies, la injerencia de Vargas en todo el porvenir del cuadro rojinegro queda de manifiesto en los pequeños detalles. Esos que determinan el camino y el desenlace de un partido. Sin importar el bloque bajo con puntas de pie para contragolpear a toda velocidad, Camilo mantiene la calma y la contagia al resto de sus compañeros. 

Un histórico del fútbol mexicano

Este sábado, el canterano de Independiente de Santa Fe, también fue clave bajo los tres palos. Con el temple de quien se sabe experto, Vargas se quedó parado en el penal de América cobrado por Veiga, un brasileño de gran golpeo en estas instancias, y debutó su ejecución con una tranquilidad pasmosa. 

En siete años, Vargas ha atajado 18 penales en tiempo regular; en este Clausura 2026, el colombiano lleva tres detenidos. Por si fuera poco, lo hecho por el arquero rojinegro sirvió de empuje emocional para que el cuadro de Jalisco se metiera en la fase final del campeonato, brincando del noveno al sexto lugar. 

Tras el silbatazo final, luego de aguantar los embates americanistas, Vargas alzó los brazos al cielo encapotado del Estadio Azteca y, de a poco, sus compañeros fueron llegando a su lado para celebrar el triunfo de último minuto. 

Como en casa

Para la afición rojinegra, no hay duda de que Vargas debe ser el titular de la Selección Colombia durante la Copa del Mundo. Con Guadalajara elegida para ser el campamento base del cuadro de Nestor Lorenzo, la fiel afición del Atlas ha prometido volcarse para que toda la delegación se sienta como en casa. 

Ni el buen momento de Álvaro Montero en Velez Sarsfield importa para el análisis rojinegro, que quiere ver a uno de los suyos debutar en un Mundial. Tras dos justas siendo portero suplente sin la oportunidad de mostrarse, se espera que Vargas pueda tener recompensa a tanto tiempo de esfuerzo inconmensurable. 

A los 37 años, Camilo Vargas domina, en un equipo sin muchas estrellas, el arte de ser arquero en el fútbol mexicano. Espera, en poco más de un mes, poder hacer lo mismo defendiendo a su país, con el liderazgo de toda la vida, y con la misma injerencia dentro de cualquier partido.