Centro de datos del Dinamarca-Ucrania
El escandinavo se desplomó en el minuto 64 del partido tras llevarse la mano al pecho durante unos segundos.
El Desfibrilador Automático Implantable (DAI) que le fue colocado quirúrgicamente en el pecho tras su paro cardíaco casi fatal en la EURO 2020 (disputada en 2021) detectó una grave arritmia y restableció de inmediato el ritmo de su corazón. Gracias a esta intervención, Eriksen no necesitó una reanimación cardiopulmonar prolongada en el campo, como ocurrió en su anterior colapso en Copenhague.
Su futuro como futbolista está siendo objeto de un intenso debate, pero Henning Molgaard, uno de los mayores especialistas en cardiología de Dinamarca, anima al veterano centrocampista a poner punto final a su brillante carrera.
"La mayoría de los deportistas de élite optan por retirarse tras la implantación de un DAI. Lo vimos con Stale Solbakken (actual seleccionador nacional de Noruega). Como cardiólogos, no somos legisladores, pero nuestra recomendación clara -también a la luz de estudios europeos y estadounidenses- es que competir en deportes de élite con un DAI es algo muy poco habitual", afirma Molgaard a Bold.dk.
"Sabemos que él volverá a desplomarse en algún momento. Pero simplemente no podemos asegurar si el DAI será necesario para reiniciar su corazón en tres meses, o en tres, cuatro, cinco o 10 años. Sin embargo, volverá a ocurrir", señala Molgaard, doctor en medicina y ex consultor jefe del Departamento de Cardiología del Hospital de Skejby en Aarhus, Dinamarca.
Christian Eriksen está valorando actualmente su futuro profesional tras haber descendido con Wolfsburgo de la Bundesliga alemana en la temporada pasada.
