Habrá, al menos de forma simbólica, un nombre para el seleccionador de la Azzurra sobre la mesa el próximo martes, aunque el tema no figure en el orden del día.
A poco más de un mes de la elección de Giovanni Malagò al frente de la Federación de Fútbol, sigue el bloqueo en la elección del técnico encargado de relanzar el futuro mundialista de Italia. Es un hecho que algunos sectores empiezan a mostrar preocupación por el paso del tiempo.
Mientras en torno al nombre de Andrea Pirlo (47) se desata la polémica política y mediática (en las redes sociales del excampeón del mundo, los comentarios a sus publicaciones lucen el inevitable hashtag PirloOut), la situación en via Allegri permanece estancada.
Maldini sigue convencido
Paolo Maldini, el director técnico designado por Malagò para tomar decisiones compartidas y liderar el proyecto de reconstrucción, sigue fiel a la elección de su excompañero del Milan.
Junto al asesor Leonardo, viajó a Barcelona para intentar convencer a Guardiola; también ha reconocido haber contactado con Ancelotti (una opción que no gustó a la Federación Brasileña, que habría protestado informalmente ante la FIFA). Sin embargo, tras el rechazo de los candidatos top, no parece preocuparle que el actual técnico del United FC sea visto como una solución de menor nivel.
¿Peligra Pirlo como seleccionador?
En el camino quedan dos grandes obstáculos: aunque Pirlo puede desvincularse del contrato con el club de Dubái (de propiedad rusa), su papel como embajador global de una agencia de apuestas de Moscú, aunque en vías de resolverse, y las polémicas asociadas, podrían hacer que el elegido no llegue a la meta.
Se suma el riesgo de un conflicto de intereses (o de oportunidad): el hijo de Pirlo está afiliado a una agencia de representantes, igual que el de Maldini, una situación que ya afrontó en su día otro seleccionador, Marcello Lippi.
Ante todo esto, Malagò reflexiona. Y mientras Pirlo disputa con su United un amistoso a puerta cerrada en el campo de Salzburgo (ironías del destino: en el 1-1 final marcó de penalti Tabakovic, goleador de Bosnia ante Italia en la fatídica Zenica), el círculo sigue sin cerrarse.
Si cae Pirlo, ¿también Maldini?
Un fracaso del proyecto Pirlo podría provocar un terremoto también en la posición de Maldini: de 'descartado' podría plantearse un sorprendente paso atrás (por una crisis institucional que el presidente quiere evitar a toda costa) si la FIGC volviera a la idea original (de Malagò) de recuperar a Roberto Mancini; o en caso de un regreso de Conte, lo que supondría plenos poderes para el seleccionador.
Mientras algunos siguen soñando con Ranieri y Baldini gana adeptos entre los aficionados, el extécnico del Nápoles sigue siendo la opción preferida para la Serie A, gran electora de Malagò.
Con él, la selección tendría plazos distintos a los ocho o 10 años previstos para todo el fútbol italiano por el tándem Maldini-Leonardo y los clubes de la A. En definitiva, un auténtico estancamiento.
Mientras tanto, este lunes 27 de julio Malagò tendrá una reunión (prevista desde hace tiempo) con los presidentes de los componentes federales en la víspera del consejo federal. Y quizá se sepa cuántos metros se han avanzado (o retrocedido).
