El técnico, por sus decisiones en la alineación y el planteamiento, debe asumir la responsabilidad cuando las cosas no salen como todos esperan, aunque la reacción impulsiva de algunas directivas no ayuda en estas situaciones.
Slot, el señalado
Sólo un año después de conquistar la Premier League con autoridad, Liverpool prescindió sin miramientos de Arne Slot.
Una floja temporada 2025/26 hizo que los Reds se clasificaran por los pelos para la Champions League, pero terminaran a unos 25 puntos del campeón final, Arsenal.
Aunque la muy comentada disputa con Mo Salah y los problemas internos pudieron influir en la decisión de la directiva, los propios jugadores también deben hacer autocrítica.
Algunos desde luego no pueden eludir su parte de culpa, y también deben reconocer el papel que han tenido.
Alisson suele quedar fuera de las críticas
Uno de los futbolistas que suele quedar fuera de las críticas de la prensa generalista es el portero Alisson Becker, aunque el brasileño lleva tiempo sin estar a su mejor nivel.
De nuevo el domingo, en el primer partido de la temporada 2026/27 de Liverpool, volvió a mostrar dudas en algunos momentos. Especialmente cuando Anthony Elanga se lanzó al ataque para el Newcastle, y el brasileño calculó mal, permitiendo que el extremo marcara el primer gol con mucha facilidad.
Aunque se esperaba que Giorgi Mamardashvili asumiera el puesto de titular en Anfield, eso aún no ha ocurrido, y con Andoni Iraola nombrando al brasileño como uno de los capitanes del club, todo apunta a que la situación seguirá igual hasta que el técnico decida rotar o si Alisson sufre una lesión.
Sus labores de portero-líbero —18 exitosas de 19 intentadas en la 2025/26— no son poca cosa, y quizá por eso se han pasado por alto sus carencias en otros aspectos.
Porcentaje de paradas decepcionante
Contar con un portero que juega bien con los pies es una ventaja en el fútbol moderno, pero cuando ese mismo jugador sólo ha registrado un porcentaje de paradas del 55,74% en remates desde dentro del área, es inevitable que surjan dudas.
Esta estadística apenas sube al 63,53% si se cuentan todos los remates en la Premier League de la temporada pasada, y para un equipo que aspiraba a estar en lo más alto de la tabla, claramente no era suficiente.
En cuanto a su juego de pies, si se analizan sus estadísticas globales de forma aislada, Alisson podría salir bien parado.
Estadística nefasta en la UCL
En la Premier League 25/26, una precisión del 79,02% parece más que aceptable, pero si se profundiza y se observan sus pases largos, la imagen cambia por completo.
Sólo un 27,4% de acierto en esos envíos al último tercio, que cae a un paupérrimo 6,25% en el pasado Mundial de Clubes.
Apenas 59 pases acertados al campo rival y 126 fallidos son otro dato demoledor para el brasileño, que podría seguir en el puesto simplemente porque no hay un suplente de garantías que le dispute el puesto de verdad.
Está bien ser capaz de barrer detrás de la defensa y dar pases cortos y precisos a los laterales o centrales cuando hace falta; sin embargo, si no sales a por el balón ni dominas el área, limitarte a despejar de puños transmite inseguridad, y eso puede contagiarse al resto.
¿Liverpool espera su momento con Mamardashvili?
Por supuesto, esto funciona en ambos sentidos: si los centrales muestran nerviosismo con el balón, eso se transmite al portero, que a menudo queda expuesto.
En definitiva, no parece que vaya a haber cambios en la portería de Liverpool por ahora, pero con su contrato terminando el próximo verano, el brasileño podrá negociar con otros clubes a partir de enero.
¿Podría ser que el club simplemente esté esperando el momento con Mamardashvili, listo para convertirlo en el nuevo titular al inicio de la temporada 2027/28? Por descabellada que parezca la idea, también es arriesgada, ya que implica que el georgiano pase otra temporada a la sombra.
Vale la pena preguntarse, entonces, si los Reds acabarán lamentando haber permitido que Alisson siga más tiempo del deseado...
