Las parejas que ocupan el segundo y el tercer puesto del ranking mundial se veían las caras en la gran cita del torneo italiano, al fin con protagonismo de Bea González y Paula Josemaría, que ni mucho menos lo iban a tener fácil ante una dupla que participaba en su cuarta final consecutiva y que está llamada a seguir cosechando éxitos en el circuito.
En la manga inaugural, la malagueña y la extremeña dominaron por un amplio 1-4 que luego se transformó en un 2-5 que parecía casi decisivo. Pero entonces tuvo lugar la reacción de Ari Sánchez y Andrea Ustero, capaces de forzar un tie-break en el que mandaron por un amplio 7-3 después del punto inicial de sus rivales.
Al contrario que en el set anterior, esta vez fueron las catalanas quienes empezaron con mejor pie: el 3-0 era toda una declaración de intenciones y, desde luego, dejaba a Bea y a Paula en una situación bastante compleja. Pese a que trataron de reaccionar con un break, finalmente sucumbieron por 6-3.
Gracias a esta victoria, Ari suma su título número 58, lo que le permite igualar el récord histórico de la mencionada Gemma y de la legendaria Salazar. Por si fuera poco con este gran logro, conviene destacar también que ya es segunda junto a Ustero en la Race del 2026, un crecimiento a pasos agigantados cuyo techo está por descubrir.
Remontada de los 'Golden Boys'
En la categoría masculina, Lebrón y Augsburger se habían plantado en el duelo decisivo tras vencer con no poca épica a Galán y Chingotto, pero ahora tenían por delante a dos bestias deportivas que buscaban su cuarto éxito consecutivo después de que se coronaran previamente en Roland Garros, en Róterdam y en Düsseldorf.
Para sorpresa de muchos, el primer golpe lo dieron el portuense y el de Posadas, que se pusieron en ventaja gracias a un parcial de 4-6 que hizo despertar a Coello y Tapia, quienes reaccionaron con un notable 6-3. Estaba todo por decidir en el Allianz Cloud, donde el público quería seguir vibrando con el mejor pádel.
Los 'Golden Boys' iban a por más para mantener su racha triunfal en lo que está siendo un sobresaliente otoño. El sexto juego, muy igualado y largo, fue trascendental porque permitió que los reyes del ranking mundial evitaran el quiebre. A partir de ahí, los grandes favoritos hicieron sonar la cuarta sinfonía al imponer el definitivo 6-2.
