Centro de datos del Zverev-Shelton
El doble turno de Rodman, considerada la futbolista mejor pagada del mundo, se saldó con dos decepciones.
Primero sufrió una sonora derrota en casa con el Washington Spirit por 0-3 ante el Boston Legacy, en la que jugó los 90 minutos, y luego vio a su novio perder ante el alemán Alexander Zverev en la final del US Open.
La futbolista ya había asistido a varios partidos del recorrido de Shelton hacia su primera final de Grand Slam, incluido su épico triunfo de cuartos de final ante Alcaraz, que se prolongó hasta las tres y media de la madrugada.
Este domingo, su compromiso con su equipo, del que es máxima goleadora esta temporada, con 10 tantos, amenazaba con impedirle estar presente en el partido más importante de la carrera de Ben.
Tras el partido del Spirit, que comenzó una hora antes que la final, T. Rodman tenía que recorrer los 240 kilómetros que separan la capital estadounidense de Nueva York.
"Sabía que iba a ser casi imposible"
La atacante, hija de la exestrella de la NBA Dennis Rodman, apareció en el último tramo de la final en el palco de la cancha Arthur Ashe junto a la familia de Shelton, vistiendo una camiseta oscura con una imagen del tenista.
"Apareció justo cuando estaba perdiendo, lo cual probablemente le fastidió bastante", dijo Ben en su conferencia de prensa.
"Sabía que iba a venir y que iba a ser casi imposible llegar hasta aquí, pero el mero hecho de esforzarse e intentarlo ya es una locura", agradeció antes de mencionar los "muchos sacrificios" que hacen "el uno por el otro".
La presencia de T. Rodman llamó la atención incluso a Zverev, que se dirigió a ella durante la ceremonia de entrega de trofeos.
"Pensé que tenías partido hoy, ¿no?", le dijo entre risas. "Bien hecho para ti también. Eres el amuleto de la suerte. Hoy no, pero normalmente sí", concluyó.
