"Al menos hay que replantear nuestra situación respecto al Mundial. Para mí está claro: no sé si habría que retirarse o no, pero desde luego hay que reconsiderar todo lo que estamos haciendo en relación al Mundial", declaró Tebas a la prensa durante el World Football Summit (WFS), en Madrid.
Tebas consideró que, si Infantino es reelegido para un nuevo mandato al frente de la FIFA – cargo que ocupa desde 2016 –, "las opciones de que España acoja la final son mínimas", en el torneo que se organiza junto con Portugal y Marruecos.
Para el presidente de LaLiga, el dirigente ítalo-suizo "no es una figura de confianza" y, para el fútbol, "sería una vergüenza que siguiera" al mando de la FIFA tras las elecciones previstas para el próximo mes de marzo.
"¿Es creíble una persona que llama para pedir la anulación de una tarjeta roja y lo consigue, en un Mundial, con todo lo que está en juego para las selecciones? Simplemente no es creíble. Pero ya ha actuado así en muchas ocasiones. Por tanto, no es creíble", argumentó.
Tebas dijo que la propuesta de Infantino de intentar privatizar parte de los derechos comerciales del Mundial es "lo que menos" le preocupa.
En opinión del dirigente español, una posible continuidad de Infantino en el cargo sería el resultado de "un sistema clientelista, en el que muchas federaciones necesitan dinero y dependen de los recursos de la FIFA".
Sobre las posibilidades de que prospere una candidatura alternativa a la del dirigente ítalo-suizo, Tebas recordó que "aún hay tiempo. El 18 de noviembre, hay que tener algún candidato para presentarse. Yo no estoy metido en ese lío. Menos mal. Si viera a alguien, le quitaría votos si diera alguna indicación", señaló.
Javier Tebas ya había acusado a la FIFA de "destruir la industria del fútbol" y defendido que el tiempo de Infantino ha terminado, después de que el Mundial 2026 – Estados Unidos, Canadá y México – haya estado marcado por polémicas relacionadas con los altos precios de las entradas, la ampliación a 48 selecciones, el impacto ambiental y la interferencia política.
Gianni Infantino, que lidera la FIFA desde 2016, confirmó a principios de este mes su intención de presentarse a un nuevo mandato en las elecciones previstas para marzo de 2027, siendo por ahora el único candidato declarado oficialmente.
El dirigente se ha enfrentado a fuertes críticas de varios sectores del fútbol internacional debido a decisiones de gobierno marcadas por la falta de consulta previa, especialmente por la polémica iniciativa de canalizar los ingresos de las competiciones, entre ellas el Mundial, hacia una nueva empresa comercial abierta a inversores privados, sin consultar previamente a las federaciones nacionales.
Aunque Infantino finalmente dio marcha atrás y abandonó el proyecto tras la contestación generalizada, ese retroceso no ha sido suficiente para calmar el malestar ni cerrar el clima de tensión en torno a su continuidad al frente del organismo que rige el fútbol mundial.
